Consciente





Buenos días.

Ya he puesto a entibiar la leche desnatada, para servirte el colacao, y también mi cafetera, para mi café, para ponerme como una moto alcanzar Madrid sin pestañear.

Ya escucho el silbido del expreso de la medianoche, ya ha subido y me puedo servir una taza. Son de cerámica y las tengo de todos los colores y todas las formas, con estampas del camino de Santiago y de Roma, con filigranas evocando a París, con motivos infantiles y otras de flores y corazones… Yo me echaré el café en la taza de senderista del camino de Santiago y para tu colacao elegiría la de París, servirte un desayuno en cerámica contemporánea, de Champs Elysees e ingeniero Eiffel, ….

A veces, la tecnología resulta una cárcel, que nos manda tener que ir hasta Madrid, como si estuviese ahí, a la vuelta de la esquina. Con razón el viernes se encarama en la cima del cansancio, en la pingorota del sueño…. Mérida debería de estar ahí, al bajar las escaleras, así saldrías de casa cuando estuviesen todos los vecinos levantados y podrías alegremente dar los buenos días…. Es que, recomponiendo la naturaleza, parecemos búhos a estas horas, ni vecinos, ni amigos sólo aves nocturnas pululando por las calles.

En fin, es maravilloso este extraño entramado de trabajar, esta malla inquietante del quehacer tiene sus ratos muy buenos y al tic-tac que nos espabila, se lo hemos de agradecer…. La maravilla del mañana, la indestructible sonrisa de los compañeros, es la indefinible dimensión de la vida…. Donde las cosas suceden a tal altura que nos acobardan, mas hay que decir que nuestro tesón humano llega tan lejos que todo lo resuelve….

Soy consciente de que ocurrirán dos cosas…:

-Que la Red del Mundo se mantendrá para siempre….

….

-Que nuestra Mente en este mundo se desconectará en sueño eternamente profundo….

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