Acicalar partida flor



La flor de una Rosa,

es siempre hermosa.

Un iris rubí que osa

a aurora luminosa.



Es flor tan graciosa

que queda generosa

en espejo de las olas

de un arroyo de hojas

de poemas y prosas.



Es, Carmen, valiosas

lágrima de sed celosa

que con gracia se posa

en los pétalos de Rosa.



De fuego, ascua luminosa

que únicamente reposa

si revela toda su amorosa

quietud interior, su rugosa

blusa, su encarnado tejido

con sólo hilvana queridos

ademanes; sí, caprichosa

avidez que como una losa

cayó en corazón de Rosa.



Mas ahora, una mariposa

con alas de lirio se posa

en su pecho, nuevo latido

afana en acicalar partido

amor de flor esplendorosa.



Sus ramitas son sedosas

y a la vez algo espinosas.

Es por esa guisa nerviosa

de una mujer maravillosa

que cosecha bondadosa

una aspiración de esposa,

mas si esta es dolorosa

se escarpia embarazosa

al cercenar su muy valiosa

fuente de cariño…El Amor.

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