Se Adoran con Anormal Delirio....



Surge fácil, de este corazón

que late en soledad, de manos

que, con un rocío de lágrimas,

riegan el pulso de mis yemas.



Tiemblo, en esta fronteriza noche

de diciembre, sacudo mi alma

de la azucarada lluvia del dolor

y despabilo al nuevo alba

del año; con un racimo de doce

mieles brindo por esta velada.



Para que el llanto, al fin, separe

la cobarde pena de la roja sangre;

para que la miel de achicoria

se relama en todo labio de barro;

para que nuestro lucero del cielo

aclare todo el maldito sarro

que hereda la cima del mundo,

… sin violencia y sin hambre;



… tan sólo tres deseos míos; amor

tímido que inunde, con clamor,

el gran corazón de mi José; amor

humilde que ahogue, con fragor,

la vasta alma de mi familia; y amor

sutil que cuide de nuestro audaz color,

de ese lugar admirable y profundo

donde una sola Amapola y un lirio

se adoran con anormal delirio….


Una última miaja


Un amable esfuerzo para despedir el año, un trémulo untar de pluma, para dimanar unas últimas gotas de tinta y terminar esta felicitación de Navidad; agotando un tintero de sentimientos naturales.

Al principio cuesta, pero cuando el corazón se sincera con vosotros, o cuando se aflige al distinguir las penas que sienten los olvidados, esta pluma se acrecienta convirtiéndose en incontenible gotera, a la vez el tintero se colma transformándose en un rebosante canal de agua y al final, ambos, evolucionan extendiendo su torrencial lluvia de tinta que desborda riveras y anega, de sentimientos, las fecundas almas de los compañeros, los amigos y la familia.

Sé, que hay llanto de pobreza y grito de dolor por todos los países del mundo, incluso en los estados más prósperos el desconsuelo abarca incontables rincones. Pero hoy, la alegría debe de derretir los copos de los ojos. Sí, hoy, cuando las copas se alcen en brindis de amor y paz, han de llover temblorosas gotas de júbilo.

Feliz Navidad y Próspero Año 2.018






En mi interior se dilata vasto deseo.

Es debilidad inmensa, que se prende

como inusitada estrella y se extiende

entre vientos estelares. Es un trineo

de inefables tonos y estela iridiscente.



Se aviva ansioso latido, el tintineo

de un tímido corazón que deflagra

destello audaz. Echo mis palabras

de la memoria, el habla de mi pecho

al abismo escrito. Láudano desecho

en almirez, para servir paz en noche

hogareña. Un íntimo delirio, un celo

de amor y sueño, con perfil de versos.



Maniatadas y sobrada de fermentos

se arrían las letras de mis yemas.

Desvarían traviesas y bailan ávidas,

por gustar e ilusionar con poemas.



Desertan de este cofre ahíto de vida,

repleto de un apego tan intenso

que, por ti y con una sola chispa,

arde en ascuas, por ceder aliento

y diluirse en ululares por el oreo.

Un ruiseñor que trina a destiempo

y da, con estos presentes, dádivas

que amainan en ilusiones de niños.



Criatura ingenua e inquieta,

que pestañea y titilan estrellas,

que relame labios y tornasolan

sonrosadas auroras. Tanto irisa

su diablura, que simple rima

no es agasajo; costal hinchado

merece el angelillo inmaculado.



Qué, en sus almas de Peter Pan

no exista el tic-tac del caimán.

Sólo Reno cometa, que ensortije

sonrisa inmarchitable y cobije,

en la serena mar de su cuerpo,

ventiscas de intrépido pirata

en mansas aguas de ensueño.

Feliz navidad



Miramos el reloj y nos ponemos nerviosos,

apenas nos quedan unas horas para la cena

y aún apuramos la jornada con esta faena.

Un último cometido, quizás sea el más valioso,

el que en verdad nos distingue, un afectuoso

saludo para servir felicidad y desear serena

paz en esta velada hogareña de Nochebuena.



Hemos de retirarnos ya al calor familiar,

pero no nos marchamos, sin antes afirmar,

que todos constituís este entrañable hogar.

Así, cada incansable y adicto compañero

de trabajo de esta ingeniería energética,

alza bien su copa, para brindar y desear

con todos ustedes…, en esta noche mágica.



-Feliz Navidad y Próspero Año 2.018-

Una nueva amiga.


Hoy me han abierto una puerta de amistad.

Una puerta curiosa pues, su bonito nombre, el corrector ortográfico lo subraya en rojo...

Gracias.