Feliz Navidad y Próspero Año 2.018






En mi interior se dilata vasto deseo.

Es debilidad inmensa, que se prende

como inusitada estrella y se extiende

entre vientos estelares. Es un trineo

de inefables tonos y estela iridiscente.



Se aviva ansioso latido, el tintineo

de un tímido corazón que deflagra

destello audaz. Echo mis palabras

de la memoria, el habla de mi pecho

al abismo escrito. Láudano desecho

en almirez, para servir paz en noche

hogareña. Un íntimo delirio, un celo

de amor y sueño, con perfil de versos.



Maniatadas y sobrada de fermentos

se arrían las letras de mis yemas.

Desvarían traviesas y bailan ávidas,

por gustar e ilusionar con poemas.



Desertan de este cofre ahíto de vida,

repleto de un apego tan intenso

que, por ti y con una sola chispa,

arde en ascuas, por ceder aliento

y diluirse en ululares por el oreo.

Un ruiseñor que trina a destiempo

y da, con estos presentes, dádivas

que amainan en ilusiones de niños.



Criatura ingenua e inquieta,

que pestañea y titilan estrellas,

que relame labios y tornasolan

sonrosadas auroras. Tanto irisa

su diablura, que simple rima

no es agasajo; costal hinchado

merece el angelillo inmaculado.



Qué, en sus almas de Peter Pan

no exista el tic-tac del caimán.

Sólo Reno cometa, que ensortije

sonrisa inmarchitable y cobije,

en la serena mar de su cuerpo,

ventiscas de intrépido pirata

en mansas aguas de ensueño.

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