Espero…, no, esa no es la palabra más adecuada. Mejor, como si fuésemos dos personas que cruzan sus primeras impresiones y evidencian, con absoluta sinceridad y algo de timidez, sus semejanzas.
- Buenas, Mujer, quieres pasear. Me encanta caminar…, andar con un paso sumamente tranquilo para que nos dé tiempo de hablar de cualquier anécdota. Así, cogemos la avenida de Cánovas y cruzamos Cáceres de punta a punta, o tomamos esa vereda tapizada de hojas otoñales y nos embriagamos del aroma de la hojarasca húmeda.-
Si bien lo deseas, nos podemos sentar bajo una encina y charlar de cuantos detalles ven tus ojos. Me encantaría que compartieras esas sensaciones conmigo. El verdemar de la dehesa, lo cómico son los pajarillos, o mi perro, Lunares, y la libertad con que esa liviana mariposa se mece a través del aire que nos envuelve.
- O, en el caso de que pienses que soy simple, te gustaría quedar algún fin de semana para vagar bajo los nogales del valle del Jerte. Yo, Mujer, haré los bocadillos, también guardaré una bolsa de frutos secos para que nos de energía y, por esta vez y algunas más como esta, también llevaré un frasco con algo de vino. Pues, cuando alcancemos alguna cima, me hipnotizaré con un pequeño brindis de que los dos lo hemos logrado; chocaremos nuestros dedales de vino tinto y te daré las gracias por haberme ayudado a lograr una meta más.
- Mas, no quiero ser egoísta, y si bien lo deseas, cogeré tus zapatos y los míos y arrugaremos la piel de nuestros pies hasta que se ponga el Sol en el horizonte del mar. Una playa infinita donde las olas rompan con cortesía a tus pies, Mujer.-
Pero, estate tranquila, que si llegas cansada a casa te serviré una cena ligera. Unos tomates de las vegas del Guadiana, uno cogollos de lechuga romana, unos tallos de brócoli, unos puerros muy tiernos, tan finos como un dedo, y aceite virgen de la variedad manzanilla, de la sierra de Gata. Discúlpame, pero no te puedo aliñar la ensalada ni con una pizca de sal ni con unas gotas de vinagre, si acaso, la aderezaré con zumo natural de limón, pues, he de conservar tu vitalidad hasta más allá de los límites de la vida…; eternamente bella.
No hay comentarios:
Publicar un comentario