Ideal ser tu más leal amigo.



A continuación, tomo aliento para escribir las palabras que tantísimas veces te he de decir. Escucha la risa de este corazón de niño que, como un adulto, caligrafía párvulos sentimientos para un único pecho. Así, con unas manos tan cálidas como el corazón, traslado todos los latido de mi pecho a esta vibrante hoja.

Te hablo de esa retama, del cantueso y de aquellos acebuches del camino y te redacto, con la tinta de mi propio corazón, que el encinar y el zarzal de cuando subes a la Montaña son los ecos de tus pasos, es el mágico estallido que percibo cuando emprendo todas las mañanas mi camino.

Así es, me siento feliz de disfrutar de esta reciente amistad. Por tanto escucha, poco a poco se arrima esa hora de paladear un primer café, fuerte y cubano, y de hablar de la delicada belleza de las amapolas, de los lirios y de los jarales que perfuman los alrededores de Monfragüe. Atiende, es conversar con un tono alegre, cuando la trémula hojarasca de Cánovas murmulle con la brisa en las interminables noches de paseo. Es perdurar en la barra de un bar a la justa distancia, para que te adviertas independiente, y avanzar en la profundidad del crepúsculo, entre la hilaridad de los amigos y soñar despierto de que es muy, muy lindo ser tu más leal amigo….

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