Sin triar camino

 







Amargo desconsuelo de alcoba

o ante fríos e insolentes espejo,

los que a diario les ha devuelto

indefectibles envejecimientos.

Por qué el terco tictac del tiempo,

por qué esa porfía a su aspecto,

¿sólo por deslucir con fruncimientos

su tersa y pálida piel de zagala?

Perverso es el vicio de las horas,

… renunciar al alborozo de chavala

por la clausura en un convento

conyugal, adonde sola llora.

… sólo servir sin sentimientos.



Germinan atractivas alubias,

ópalos de suaves albúmenes

y tan hialinos como el cuarzo.

Al alumbrar de cálidos regazos,

tallos que medran como tréboles

lábiles; aunque sin triar camino.

Seduce con olor a hierbabuena,

y se alzan lozanas, … tremole

esa tez verdemar con la lluvia.



Cegadoras ramas que alucian

los recreos de los paraninfos,

y no sólo exhibiendo los finos

atributos de sus blanquecinos

cuerpos, sino las vitales astucias

con las que mutilarán el destino

de los recios latidos masculinos.



Tras madurar arpa al viento,

… tañe su corazón y una juncia

la fecunda; ahora taumaturgia

de vida mama de su pecho.



Lástima que el alcohol ahueca

la imaginación del histrión,

hasta el límite de la vejación.

Así, de sus vanos, las evidentes

lágrimas, …, cuan grotesca

se vuelve la tez de la relación.

Ella, ajena, acechado gresca

y lívida como el albayalde,

se deslustra en lamentos.

Ya no le quedan lloros risa,

sino sólo es simple hojaldre,

para ornamentar deprisa

la mesa, y miaja de yesca

para ruborizar sus mejillas.



Así se consumen sus sueños,

bajo mojigangas de titiritero,

y su amor, de corazón, duelo

de orquídea en arca de poeta.

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