En el Portus Amanum o “Puerto de los Amanos”
de Castrum Vardulies o de “Castro de los Várdulos”.
Castro Urdiales, desde allá, desde los años de antaño
se rememora como un castro de espectáculo,
colmado de gente cultivada, tanto en los cálculos
como en las letras. Necios ellos, pues sonámbulos
y deslumbrados estarán desde ese día de verano,
en el que Elena, natural de un pueblo de secano,
adonde se alzó una chiva en bronce en oráculo
a Adaegina, una divinidad de cuerpo serrano,
paseo por el espigón del puerto. Sí, párvulos
estarán al ver tu genial sonrisa y tus livianos
cabellos y sé que, para fluidificar los coágulos
de sus corazones, te habrán cedido las manos
para que te deleites bajo el manto
de las estrellas del palacio de Ocharan.
En sus elegantes aposentos desearán
que duermas, Elena, para afanar
tu finura de Adaegina, tus lozanos
encantos de Mujer….
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